«Articulo publicado por Computer Hoy»

España ha sido víctima, de nuevo, de un ataque por ransomware. Se trata de un tipo de malware que cobró fama debido al ataque de Wannacry a Telefónica hace ya unos años, pero no es, ni mucho menos, el único ransomware que ha asolado a alguna de las grandes empresas españolas… ni a los usuarios. Ahora, el ransomware ataca de nuevo.

Este malware malicioso, básicamente, se camufla en otros archivos y, cuando entra en nuestro equipo, consigue encriptar nuestros archivos en cuestión de segundos, sin que el usuario pueda hacer absolutamente nada. Una vez hecho esto, el ciberdelincuente que está tras él nos pide que paguemos una cantidad para desbloquear nuestros archivos.

Actualmente, es uno de los malware más molestos y peligrosos, y esta madrugada se ha dado un nuevo ataque de ransomware en España. De momento, se sabe que la SER ha sido una de las víctimas del ransomware, instando a todos los empleados a dejar el ordenador y desconectar las redes.

Habitualmente, el ransomware no es un malware dirigido a propósito contra una compañía. Se trata de un ataque que se lanza de forma masiva y, por tanto, es capaz de atacar equipos tanto de grandes empresas como de usuarios particulares. ¿Cómo se cuela? Lo más habitual es que lo haga a través de un archivo oculto en un adjunto en un correo electrónico.

Es muy molesto y es uno de los más frecuentes. Eso sí, no compromete la seguridad de los datos, »simplemente» nos pide un rescate si queremos volver a acceder a dichos datos, y el pago suele realizarse, principalmente, en Bitcoins.

De momento, no se sabe si hay otras empresas en España afectadas por el ransomware, pero el Departamento de Seguridad Nacional del Gobierno ha confirmado que los atacantes solicitan un pago de entre 300 y 600 dólares si los afectados quieren recuperar los datos.

Además de Everis y la SER, se está confirmando el ataque a otras empresas. Por ejemplo, PRISA Radio, lo cual afectaría a empresas, además de a la SER, como Los 40 Principales.

De momento, las empresas afectadas han instado a sus empleados a apagar los equipos para que el ataque no se propague.